ERP. A pocos días de la segunda vuelta electoral, el debate presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez dejó más promesas y confrontaciones que explicaciones concretas sobre cómo ejecutar las propuestas planteadas, según el análisis del docente y especialista en política de la Universidad de Piura (UDEP), Guillermo Chang Chuyes.
Para el académico, el principal mensaje que dejó el encuentro es que el próximo presidente enfrentará serias dificultades para gobernar si no logra construir acuerdos políticos en un Congreso fragmentado.
“El país tiene un Congreso dividido y ninguna fuerza cuenta con los votos suficientes para aprobar reformas importantes. Muchas de las propuestas que escuchamos requieren leyes y nadie tiene la mayoría necesaria para sacarlas adelante por sí solo”, explicó Chang Chuyes.
El analista indicó que ambos candidatos coincidieron en identificar los principales problemas que enfrenta el país, entre ellos la inseguridad ciudadana, las deficiencias del sistema de salud, la falta de infraestructura y la necesidad de reactivar la economía. No obstante, señaló que las diferencias surgieron al momento de proponer las soluciones.
Mientras Keiko Fujimori defendió un enfoque centrado en la inversión privada, el fortalecimiento de programas sociales y la ampliación de oportunidades educativas mediante becas, Roberto Sánchez apostó por una mayor intervención del Estado en la economía y un rol más activo de las organizaciones sociales en la gestión pública.
Sin embargo, para Chang Chuyes, el debate dejó pendiente una interrogante clave: cómo convertir estas propuestas en políticas públicas viables.
“Se habló mucho de lo que se quiere hacer, pero poco de cómo se va a lograr. El próximo presidente tendrá que negociar prácticamente cada reforma porque el Congreso está dividido y nadie puede imponer su agenda”, sostuvo.
La gobernabilidad será el principal reto
El docente de la UDEP consideró que la gobernabilidad será el principal desafío del próximo quinquenio, ya que el éxito del futuro mandatario dependerá no solo de sus propuestas, sino de su capacidad para construir alianzas y alcanzar consensos con otras fuerzas políticas.
En ese contexto, planteó tres escenarios posibles para el próximo gobierno. El primero contempla la falta de acuerdos políticos, lo que obligaría al Ejecutivo a limitarse a administrar el marco legal vigente mediante decretos y reglamentos. El segundo escenario considera consensos parciales que permitan aprobar algunas reformas, mientras que el tercero, más complejo, implicaría impulsar cambios estructurales de gran alcance, aunque lo considera poco probable debido a la actual composición del Parlamento.
Incertidumbre política afecta inversiones
Chang Chuyes también advirtió que la incertidumbre política genera efectos en la economía, ya que empresarios e inversionistas suelen actuar con cautela cuando no existe claridad sobre el rumbo político o las reglas de juego del país.
“El capital busca estabilidad y seguridad jurídica. Cuando hay dudas sobre el futuro político, las inversiones tienden a postergarse hasta que exista mayor claridad sobre las decisiones que tomará el próximo gobierno”, afirmó.
Finalmente, el especialista recordó que los votantes indecisos podrían desempeñar un papel decisivo en el resultado electoral e invocó a los ciudadanos a revisar detenidamente las propuestas de ambos candidatos antes de emitir su voto.
“El menú puede no gustarles a todos, pero el país tiene que elegir. Lo importante es que quien resulte ganador tenga la legitimidad suficiente para gobernar y afrontar los desafíos que vienen”, concluyó.

