ERP. El 10 de junio de 1945 hubo elecciones generales en el Perú, con el triunfo del Dr. José Luis Bustamante y Rivero, quien obtuvo el 66,97% de los votos (305.590), frente a su competidor Eloy Ureta que alcanzó el 33,03% con 150.720 votos. Por entonces, en el escenario social peruano, no existía una gran cantidad de agrupaciones políticas, como en la actualidad.
Por Miguel Arturo Seminario Ojeda
Responsable del Museo Electoral y de la Democracia de la DNE del Jurado Nacional de Elecciones
El camino de la democracia en el Perú tiene un derrotero de luces y de sombras en el que más han podido las primeras, y, pese a golpes de Estado, y a otras acciones atentatorias contra su estabilidad, esta se mantiene cada vez más firme, y se promueve un voto responsable al momento de delegar poder a las autoridades.
José Luis Bustamante y Rivero
Nació en Arequipa, el 15 de enero de 1894, y falleció en Lima, el 11 de enero de 1989. Fue hijo de Manuel José Bustamante y Barreda, y María Victoria Andrea de Rivero y Romero. Se destacó como abogado, jurista, y político, fue Presidente Constitucional de la República, de 1945 a 1948, y se destacó a nivel mundial, ocupando el cargo de presidente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, entre 1967 y 1969, después de haber ocupado cargos diplomáticos representando al Perú en Bolivia y Uruguay.
Bustamante y Rivero, estudió en el Colegio San José de los padres jesuitas, en Arequipa, y en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, graduándose de doctor en Letras en 1918 con una tesis sobre Reorganización de las universidades. En la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, se graduó de bachiller y doctor en Derecho, en este campo se destacaría más, recibiendo tempranos reconocimientos.
Su ejercicio de gobierno
Convocado el proceso electoral de 1945, el Jurado Nacional de Elecciones entregó sus credenciales como ganador, al doctor Bustamante y Rivero, quien llegaba al ejercicio del poder, aureolado de conocida probidad. Compitió como cabeza de una alianza de partidos políticos, que constituyeron el Frente Democrático Nacional, o FDN. Bustamante y Rivero, se había propuesto terminar con los odios políticos en el Perú.
Bustamante y Rivero tomo juramento como Presidente Constitucional de la República, el 28 de julio de 1945, en su fórmula llevaba como primer vicepresidente al poeta José Gálvez Barrenechea.
Su gobierno marcó un hito en la historia nacional, y en la historia electoral particularmente, al convocarse a elecciones municipales, con participación de las mujeres, lo que no se llevó a cabo, por la interrupción de la democracia, con el golpe de Estado que lo sacó del ejercicio como mandatario nacional, exiliándolo del país.
Pese a la oposición del aprismo y de sectores de la derecha, procuró el bienestar social de los peruanos; asimismo, de su gobierno es el logro de la gestión, en 1947, de extender la soberanía peruana en doscientas millas marinas. Finalizado el ochenio de Odría, regresó al Perú en 1956, recibiendo el ofrecimiento para postular a las elecciones de ese año, sin que lo hiciera.
Una sombra en la democracia
Así se puede interpretar a los sucesos del 27 de octubre de 1948, cuando los peruanos escucharon asombrados por la radio, que se había derrocado al Presidente Constitucional, José Luis Bustamante y Rivero, hombre probo, a quien la historia haría justicia, y las instituciones jurídicas internacionales, reconocerían por su gran experiencia en temas de carácter internacional.
Manuel Arturo Odría Amoretti tomó el poder, con apoyo de otros militares. Ese suceso se vivió, después del enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo, poder en el que los representantes apristas, que inicialmente apoyaban a Bustamante y Rivero, se volvieron contra él. Esto había motivado a que se declarara al Partido Aprista Peruano fuera de la Ley, con las consiguientes medidas que multiplicaron aún más, el rechazo de los apristas.
Revolución Restauradora, fue así como Odría llamó a su movimiento, eran tiempos en que la educación cívica ciudadana, no tenía la fortaleza que hoy tiene, era una época en la que las mujeres no votaban, y en la que varios sectores de la población peruana, aún no tenían reconocimiento ciudadano.
De ese modo, el general Manuel Arturo Odría, se hizo de la presidencia, iniciando un gobierno asociado a la captura del poder político, que lo llevó a convertirse en gobernante del país, asociado a una sombra de la democracia, mientras el Presidente legal y legítimo, era privado de su ejercicio, que habría terminado años después.
Durante el gobierno de Odría se convocó a elecciones generales en 1950, y ansioso por mantenerse en el poder, desarrolló un conjunto de acciones que le dejaron el campo libre para convertirse en el único candidato en ese periodo electoral, de modo, que así obtuvo un triunfo, que lo mantuvo en el gobierno, como Presidente Constitucional, entre 1950 y 1956. Creemos que al no haber competidores, esas no fueron elecciones, había una sola, y no dos opciones, como mínimo.

