ERP. En la cuadra 11 de la avenida Sánchez Cerro, una de las principales arterias de la ciudad de Piura, operan terminales de importantes empresas de transporte interprovincial, entre ellas Transportes El Dorado, Transportes Chiclayo y Transporte Dora. Aunque los locales han sido acondicionados para el embarque y desembarque de pasajeros, su infraestructura resulta insuficiente para la demanda que atienden y no ofrece condiciones adecuadas de seguridad, comodidad ni orden.
Un equipo periodístico de El Regional de Piura constató las dificultades que enfrentan los conductores de los ómnibus para ingresar a estos terminales. En varias oportunidades deben realizar maniobras en retroceso sobre una vía estrecha y con intenso tránsito vehicular. Si bien la destreza de los choferes evita incidentes mayores, la operación representa un riesgo permanente para peatones, motociclistas y demás conductores que circulan por la zona.

La regidora de la Municipalidad Provincial de Piura, ingeniera Karla Vásquez Ocampos, señaló que la problemática del transporte urbano se ha agravado en los últimos meses debido a la falta de planificación y de una fiscalización efectiva.
"En la sesión anterior ya habíamos señalado que el transporte en Piura atraviesa una situación de completo desorden. Esta problemática se ha agravado con la ejecución de diversas obras, mientras que la fiscalización resulta insuficiente. Las motocicletas se estacionan en cualquier lugar y la falta de control contribuye al caos en las principales vías de la ciudad", manifestó.
La concejal agregó que el ingreso de buses interprovinciales al centro de Piura continúa siendo uno de los principales factores de congestión.
"A ello se suma que los buses de transporte interprovincial continúan ingresando al centro de Piura, cuando deberían operar desde un terminal terrestre ubicado fuera del casco urbano. Esta situación incrementa la congestión vehicular, especialmente si se considera la incorporación de nuevas rutas autorizadas por la Municipalidad", indicó.
Asimismo, consideró que el sistema de transporte evidencia una marcada ausencia de planificación.
"Durante las horas punta, el tránsito se convierte en un verdadero caos, afectando la movilidad de miles de ciudadanos y generando pérdidas de tiempo, mayor contaminación y riesgos para conductores y peatones", enfatizó.
Cabe recordar que años atrás la Municipalidad Provincial de Piura impulsó un proceso de ordenamiento para zonificar el transporte interprovincial. Como parte de esa política, la empresa EPPO dejó de operar en la avenida Loreto y construyó su propio terrapuerto. Sin embargo, otras empresas, como Transportes Dorado y Transportes Chiclayo, continuaron funcionando en la avenida Sánchez Cerro, por lo que los intentos de reubicación no llegaron a concretarse.
Las ciudades que apuestan por un crecimiento urbano ordenado concentran el transporte interprovincial en terminales terrestres o terrapuertos especialmente diseñados para esa actividad. Ejemplos cercanos como Guayaquil, Cuenca y Loja, en Ecuador, demuestran que una adecuada planificación mejora la movilidad, reduce la congestión y brinda mayor seguridad a pasajeros y transportistas.
En Piura también existen experiencias positivas. EPPO cuenta con un terrapuerto propio, mientras que ITTSA construyó un moderno terminal en una zona adyacente, ofreciendo mejores condiciones de comodidad, seguridad y organización. De igual manera, la empresa GECHISA fue reubicada hacia instalaciones más amplias y adecuadas para el desarrollo de sus operaciones.
El ordenamiento urbano no solo mejora el tránsito, sino que también incentiva la inversión privada en infraestructura moderna para el transporte. No obstante, mientras algunas empresas han optado por adecuarse a las disposiciones municipales, otras continúan operando en zonas congestionadas con la expectativa de que no se ejecuten medidas que las obliguen a trasladarse a áreas debidamente zonificadas para este tipo de actividad.
Diario El Regional de Piura

