Destacan beneficios de supervisión forestal para conservación de humedales en el norte de Perú

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ERP. Los humedales de la costa norte albergan una importante diversidad biológica y recursos forestales no maderables como el junco, la totora y el carrizo. Su aprovechamiento contribuye a la economía de las poblaciones locales y es fiscalizado por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) para asegurar que la cosecha se realice de manera responsable, sostenible y no afecte estos ecosistemas frágiles.

Actualmente, existen 59 títulos habilitantes vigentes para el aprovechamiento sostenible de junco, totora y carrizo en humedales de Áncash, Piura y La Libertad, que en conjunto abarcan 467.95 hectáreas autorizadas. Esta actividad contribuye al sustento económico de las poblaciones locales y permite mantener vivas prácticas tradicionales como la artesanía y la cestería.

“Los humedales cumplen una función importante para la diversidad biológica y para las poblaciones que aprovechan legalmente sus recursos. Nuestra supervisión permite verificar que estas actividades se desarrollen de acuerdo con la normativa y los planes de manejo, de manera que el aprovechamiento sea sostenible”, señaló Fredy Palas Yacila, coordinador de la Oficina Desconcentrada del OSINFOR en Piura.

Además, informó que, en los últimos diez años, el OSINFOR ha realizado 16 supervisiones en estos ecosistemas: diez en Áncash, cinco en Piura y una en La Libertad. Como resultado, el 94 % de los usuarios cumplió con sus obligaciones. Asimismo, se hicieron recomendaciones para fortalecer y mejorar la gestión de estas modalidades de aprovechamiento.

Supervisión que protege ecosistemas frágiles

La supervisión se adapta a las características de estos ecosistemas, donde existe presencia de agua y vegetación acuática. Los supervisores realizan recorridos de campo para verificar que el área aprovechada corresponda con lo autorizado y establecen parcelas de muestreo de 1 m² para contabilizar los tallos de las especies aprovechables y determinar su densidad. Estos resultados se contrastan con lo establecido en el plan de manejo.

También revisan las evidencias del aprovechamiento para evaluar el cumplimiento de las obligaciones y los deberes asumidos por el titular del título habilitante. Por ejemplo, en el caso del junco, se observa la forma y altura del corte, así como la presencia de rebrotes, lo que permite determinar la respuesta de la vegetación y su capacidad de regeneración después de la cosecha. Asimismo, verifican el cumplimiento de las actividades establecidas en el plan de manejo, como la limpieza y el acondicionamiento del área, el manejo de rebrotes y el raleo, la implementación de medidas de protección y la posible ocurrencia de impactos ambientales.

Drones amplían la cobertura de la supervisión

En julio de 2026, el OSINFOR utilizó un dron durante la supervisión de un área autorizada para el aprovechamiento de junco y totora en el humedal Santa Julia, ubicado en el distrito de Veintiséis de Octubre, Piura.

Se realizaron dos sobrevuelos que abarcaron 3.29 hectáreas, a partir de los cuales se generaron imágenes aéreas de alta resolución (ortomosaicos) que permitieron observar la distribución de la vegetación, los espejos de agua y las condiciones de los lotes evaluados. Esta información complementó los muestreos de junco y totora efectuados durante el recorrido terrestre.

Los drones complementan la supervisión tradicional porque permiten visualizar sectores de mayor extensión y contar con más elementos para contrastar lo observado en campo con las áreas y las actividades establecidas en los planes de manejo”, explicó Palas Yacila.

Diario El Regional de Piura
 

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