ERP. Cada mes, Greison, un niño de 9 años, deja su hogar en el caserío Cury Lagarto, en la región de Piura, para realizar un largo viaje a Lima en busca de una oportunidad de vida. Su rutina no es la de cualquier niño: acude al Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña acompañado por su padre para recibir transfusión de plaquetas, esenciales para evitar anemia y hemorragias que puedan poner en riesgo su vida.
Diagnosticado con aplasia medular a los 8 años, una enfermedad que impide que la médula ósea produzca adecuadamente células sanguíneas, Greison depende de estas transfusiones mientras este tejido que se encuentra en el interior de los huesos responde al tratamiento de terapia inmunosupresora que recibe en nuestro centro pediátrico. La médula ósea es un tejido ubicado en el interior de los huesos y cumple una función fundamental en la producción de sangre.
“Cuando le diagnosticaron nos dijeron que Greison necesitaba un trasplante de médula ósea, pero no fue compatible con ninguno de sus cuatro hermanos y por eso aceptamos el tratamiento con plaquetas. Estas plaquetas son difíciles de conseguir y más de 8 veces el donador he sido yo. Pido a la población que apoye a estos pacientes para salvar vidas como la de mi hijo”, expresó su padre, Santos Noriega Mendoza, quien recuerda que su hijo presentó como primeras señales de alarma palidez extrema y la aparición de manchas oscuras, hematomas o moretones en el cuerpo del menor.
El caso de Greison refleja la realidad de decenas de niños que requieren donaciones constantes de plaquetas. Según la Dra. Irina Cano, médico asistente del Servicio de Hematología Clínica del INSN Breña este tipo de pacientes necesita soporte transfusional frecuente para mantenerse estables y evitar sangrados que pongan en riesgo su vida.
“En el instituto se diagnostican alrededor de 100 niños con leucemia al año, quienes requieren transfusiones periódicas de plaquetas. A ellos se suman cerca de 20 pacientes con aplasia medular atendidos en el centro pediátrico, como Greison, que necesitan estos componentes para evitar sangrados graves y recibir un seguimiento permanente”, explicó.

Las plaquetas cumplen una función vital: detener las hemorragias. Su disminución puede provocar sangrados nasales y de encías, así como la aparición de moretones o puntos rojos en la piel. En los casos más severos, las transfusiones pueden ser necesarias incluso cada 8 o 12 horas, dependiendo de la evolución del paciente.
Aféresis: una donación que puede salvar más vidas
En este contexto, la donación de plaquetas mediante aféresis se convierte en una herramienta clave. A diferencia de la donación tradicional de sangre, este procedimiento permite obtener un concentrado con mayor cantidad de plaquetas provenientes de un solo donante, lo que incrementa su efectividad en el paciente.
“La aféresis de plaquetas nos permite obtener entre cinco a seis unidades en una sola donación, lo que resulta fundamental para pacientes hematológicos. Además, reduce riesgos al provenir de un único donante”, precisó la Dra. Eva Sonco, médico asistente de Hemoterapia y Banco de Sangre.
El proceso es seguro y dura aproximadamente una hora. El donante es conectado a una máquina que separa las plaquetas y devuelve el resto de componentes sanguíneos a su organismo. Puede realizarse cada 15 días, e incluso en situaciones de emergencia, en menor tiempo previa evaluación médica.
En el caso de Greison, el pequeño acudía más de una vez al mes al INSN. No obstante, al evidenciarse una respuesta favorable al tratamiento, actualmente requiere su concentrado de plaquetas una vez al mes. La transfusión se realiza en la Unidad Hospital de Día del centro pediátrico.
Déficit de donaciones frente a la creciente demanda
Pese a su importancia, el INSN enfrenta una brecha crítica: la mayoría de las donaciones de plaquetas por aféresis no son voluntarias, sino dirigidas, es decir, realizadas por familiares o allegados de los pacientes.
Durante el 2025, el instituto registró 741 unidades de plaquetas por aféresis y 3,591 unidades de plaquetas simples obtenidas mediante donación de sangre. En lo que va del presente año se han reportado 161 unidades de plaquetas por aféresis y 1,483 unidades de plaquetas simples. Sin embargo, estas cifras resultan insuficientes frente a la creciente demanda.
“La donación de plaquetas es un acto de amor y solidaridad. Muchos niños vienen de provincias sin redes de apoyo en Lima. Un donante voluntario puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, enfatizó la Dra. Sonco.
En el caso de Greison, la necesidad es aún mayor. “Como su médula no está funcionando adecuadamente, requiere concentrado de plaquetas. Idealmente, necesitamos donantes exclusivos de plaquetas para mejorar su respuesta al tratamiento. El objetivo de la terapia es que él vuelva a producir o normalice su hemoglobina y defensas, y ya no dependa de transfusiones y tenga mejor calidad de vida”, añadió la Dra. Irina Cano.
El INSN Breña hace un llamado urgente a la ciudadanía para sumarse como donantes voluntarios. El Banco de Sangre atiende de lunes a domingo, de 7:00 a. m. a 4:30 p. m., donde los interesados pueden recibir orientación, resolver dudas y pasar una evaluación médica para donar.
Mientras tanto, Greison continúa luchando con una sonrisa. Es un niño tranquilo, que juega y ríe. Su historia no solo refleja la lucha contra una enfermedad, sino también la esperanza que depende, en gran medida, de la solidaridad de otros.
Hoy, una donación puede salvar su vida. Y la de muchos más.
Requisitos para donar plaquetas mediante aféresis
Para donar plaquetas mediante aféresis, debes cumplir con los siguientes requisitos:
- Tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kg.
- Presentar DNI, carné de extranjería o pasaporte vigente.
- Gozar de buena salud y no presentar resfrío, fiebre o infecciones recientes.
- No haber consumido aspirinas ni medicamentos con ibuprofeno en las últimas 72 horas.
- Haber dejado transcurrir al menos un año desde el último tatuaje, perforación o maquillaje permanente.
- Tener venas gruesas y visibles en ambos brazos.
- Disponer de entre 2 y 3 horas para el procedimiento, ya que es más largo que una donación de sangre convencional.
- No acudir en ayunas. Consumir alimentos ligeros y bajos en grasa (sin lácteos, frituras ni embutidos) al menos tres horas antes de donar.
- Beber abundante agua o jugos antes y después de la donación.

