El periodismo en caliente y la inteligencia artificial
ERP. Hemos descubierto con el paso de los años que somos inmensamente felices con la letra impresa. Con el aroma, para muchos imperceptible, de la tinta y el papel. Vivimos entre libros fascinantes impresos que releemos a diario. Aún conservamos la heroica máquina de escribir Olivetti como reliquia. Y aún sentimos la indescriptible emoción de una rotativa Harris en pleno movimiento. La curiosidad por ver salir un titular en plomo caliente de la Ludlow.

