ERP. La provincia de Sullana tiene como principal referente natural al valle formado por el río Chira. Este elemento distintivo llevó al compositor Guillermo Riofrío Morales a inmortalizarla como “La Perla del Chira”, denominación que trascendió en el tiempo y quedó grabada también en el célebre tondero que lleva ese mismo nombre. Sin embargo, mientras la naturaleza continúa otorgándole belleza y singularidad, la intervención humana parece marchar, muchas veces, en sentido contrario a esa denominación.
En los últimos años, la ciudad ha sido escenario de numerosas obras y transformaciones urbanas que no siempre han contribuido a mejorar su imagen. En medio de este panorama, la Plaza de Armas aparece como uno de los pocos espacios que todavía conservan parte del encanto tradicional de Sullana. Su floresta, la pileta, el monumento dedicado al mariscal Ramón Castilla y la imponente Iglesia Matriz conforman un conjunto que mantiene vivo parte del patrimonio urbano y religioso de la ciudad.

La Iglesia Matriz, además de su valor arquitectónico, constituye un espacio de profunda importancia para la comunidad católica sullanera, escenario de bautizos, matrimonios y otras celebraciones religiosas. Su conservación responde, en buena medida, al cuidado de la propia comunidad eclesiástica, mientras que otros espacios públicos dependen de acciones municipales que, en muchos casos, resultan insuficientes.

Sullana cuenta, además, con miradores naturales y espacios privilegiados por su geografía, pero muchos de ellos permanecen desaprovechados y al margen de una planificación urbana que permita integrarlos a la ciudad. Una excepción es el paseo Turicarami, construido durante la gestión del exalcalde José Antonio Burgos Ramos, una de las intervenciones que contribuyó a poner en valor parte del entorno urbano.
La Plaza de Armas, remodelada durante aquella gestión, continúa siendo uno de los principales lugares de encuentro, recreación y esparcimiento de los sullaneros. Por las noches, la iluminación de la Iglesia Matriz le otorga una presencia especial y convierte este espacio en uno de los puntos más representativos de la ciudad.
Pero Sullana debería ser mucho más que su Plaza de Armas, su Iglesia Matriz o sus miradores naturales. La capital provincial necesita convertirse en una ciudad funcional, segura, ordenada y acogedora, con parques y jardines temáticos, espacios culturales, áreas de recreación y lugares públicos capaces de recibir tanto a los sullaneros y sullaneras como a quienes llegan desde otras ciudades.
El desafío es enorme, pero no imposible. Se requiere, sobre todo, una visión distinta de ciudad, capacidad de planificación y voluntad para ejecutar proyectos que respondan a una concepción integral del desarrollo urbano. No se trata únicamente de construir obras, sino de pensar qué ciudad se quiere para las próximas generaciones.
De acuerdo con los resultados del Censo 2025, la provincia de Sullana registró 346 362 habitantes y presenta una tasa de crecimiento intercensal de aproximadamente 1,3 %. La mayor concentración poblacional se encuentra en Sullana y Bellavista, ciudades que forman prácticamente un espacio urbano conurbado. Esta realidad plantea nuevos desafíos en materia de transporte, seguridad, servicios públicos, áreas verdes, infraestructura y planificación territorial.
Una parte importante de la población reside en viviendas unifamiliares que se han expandido sin una adecuada concepción urbanística, configurando una ciudad que crece, pero que no necesariamente lo hace de manera ordenada y armoniosa.
La importancia social y económica de Sullana, sumada a la belleza natural de un territorio marcado por el río Chira, debería constituir el punto de partida para una transformación profunda. La Perla del Chira no puede resignarse al deterioro urbano ni al abandono de sus espacios públicos. Existe la posibilidad de recuperar, reconstruir y embellecer la ciudad, incorporando estética, funcionalidad y armonía.
Sullana necesita autoridades con visión de futuro, capacidad técnica y conocimiento de la realidad urbana. Una ciudad con el potencial económico, social y natural de esta provincia no puede depender únicamente de obras aisladas. Necesita un proyecto de ciudad.
Porque la verdadera “Perla del Chira” no debería ser solamente una denominación inmortalizada en un tondero; debería ser una realidad que sus habitantes puedan disfrutar y mostrar con orgullo a quienes visitan esta parte del norte peruano.
Diario El Regional de Piura

