ERP. Existen noticias que conmueven profundamente por el impacto emocional que provocan, y la partida del Ing. Manuel Edmundo Quino Suárez nos enfrenta a esa frágil realidad humana que muchas veces pretende hacernos creer que la vida será extensa y que el adiós llegará únicamente cuando el ciclo vital se haya cumplido plenamente. Edmundo aún tenía mucho por entregar como docente, como ingeniero industrial y como hombre dedicado con pasión a cada una de sus responsabilidades profesionales..
Docente por auténtica vocación, se formó en la especialidad de Matemáticas en la Universidad Nacional de Piura, casa superior de estudios donde también alcanzó el título de Ingeniero Industrial. Posteriormente obtuvo el grado de magíster en la Universidad Nacional de Trujillo. El estudio permanente y la búsqueda del conocimiento fueron rasgos distintivos de su personalidad, reflejados en el aula, en el trabajo y en su vida cotidiana.
Como maestro convirtió la enseñanza en una verdadera pasión. En el ámbito profesional fue designado presidente del directorio de la Beneficencia de Sullana y más adelante integró la empresa Mai Shi Group S.A.C., donde demostró ampliamente su capacidad y experiencia como ingeniero industrial. En la etapa final de su vida ejercía el cargo de director del CEBA “9 de Diciembre” de Bellavista, en Sullana, función que desempeñaba con compromiso y responsabilidad.
Lector permanente del Diario El Regional, solía comunicarse para señalar con amabilidad algunos errores gramaticales o comentar noticias relevantes de la provincia de Sullana. Lo hacía siempre con la sabiduría propia del maestro, sin exageraciones ni estridencias. Con el tiempo fortalecimos una amistad basada en el respeto mutuo y la consideración sincera.
Tuve la oportunidad de compartir con él jornadas académicas en la Escuela Mayor de Gestión Municipal y viajes constantes hacia las áreas de ejecución. Conversábamos sobre sus preocupaciones públicas y privadas; cada apreciación suya era pertinente y reflexiva, y poseía una capacidad de escucha que permitía profundizar cualquier tema. Aquellos diálogos fueron siempre enriquecedores y aleccionadores.
Mantuvimos una amistad singular que, aun en la distancia, permitía conocer de sus actividades y proyectos. Por ello, la noticia de su partida nos conmueve profundamente y deja en la memoria sus consejos, su amistad y su calidad humana. Su fallecimiento resulta difícil de comprender porque aún tenía metas por alcanzar y generaciones de estudiantes a quienes seguir formando. Hasta pronto, estimado amigo.
ERP/A.Vera.

