ERP/Miguel Arturo Seminario Ojeda. Cuando el corazón ordena, nada le puede hacer cambiar de rumbo a la voluntad de los enamorados, ni las señales del cerebro, ni cualquier otra predisposición ni ley. Así es la vida suelen decir los mayores, la vida es una canción repiten, y así es señor, se escucha asentir a los demás. Sobre historias de amor, las hemos leído de todos los tiempos, Ollantay, en nuestro caso, Otelo, en el viejo mundo, y no hay rincón del globo terráqueo, donde no se haya escuchado sobre quereres imperecederos, que a veces trascienden la experiencia de los enamorados, para quedarse para siempre en la memoria familiar, a veces en la memoria de una gran comunidad, y no pocos veces, en la memoria colectiva.