ERP. Se cumplieron los tres días del debate de los 35 candidatos a la presidencia de la República, y en la tercera jornada del encuentro presidencial quedó en evidencia la debilidad de varias candidaturas. La aspirante de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, fue duramente cuestionada por presuntos actos de corrupción; Jorge Nieto Montesinos decepcionó con una participación poco contundente; mientras que Mesías Guevara Amasifuen, Ronald Atencio y Herbert Caller lograron destacar entre los postulantes.
Keiko Sofía Fujimori compartió grupo con Jorge Nieto Montesinos, del partido del Buen Gobierno, y Mesías Guevara, del Partido Morado. Durante el debate, ambos contendores cuestionaron de manera directa a la candidata fujimorista por los procesos judiciales y cuestionamientos éticos que arrastra, siendo Mesías Guevara quien mostró una postura más firme y crítica frente a la lideresa de Fuerza Popular.
Llamó la atención el pasivismo de Jorge Nieto Montesinos, quien no aprovechó la oportunidad de destacarse en un grupo de candidatos de escasa presencia pública y de reciente inserción a la política. Fue débil en sus propuestas y limitado en identificar los problemas nacionales, en la parte final, desaprovechando la oportunidad más bien centró atacar al Apra, y defenderse de apreciaciones que es "terruqueador" o "terruco".
La tercera jornada estuvo marcada por intervenciones irregulares y escasa solidez en varias candidaturas. Algunos aspirantes excedieron el tiempo asignado en sus exposiciones, mientras que otros no lograron aprovechar los minutos disponibles. En ese contexto, Paul Jaimes y Antonio Ortiz, pese al entusiasmo mostrado, evidenciaron limitaciones para sostener propuestas de nivel presidencial.
Una de las revelaciones de la jornada fue Rosario Fernández, del movimiento Un Camino Diferente, quien destacó por su postura frontal contra lo que calificó como un “pacto mafioso”. La candidata fue enfática en sus cuestionamientos a Fuerza Popular y a Keiko Fujimori, criticando además las decisiones políticas adoptadas en torno a la organización fujimorista.
El tercer día de debates dejó un escenario político polarizado, con ataques directos, críticas a la corrupción y pocos candidatos que lograron consolidar propuestas claras, evidenciando que la contienda presidencial continúa marcada por la confrontación y la falta de liderazgo sólido en gran parte de los participante.

