ERP/Nelson Peñaherrera Castillo | @nelsonsullana. El Estado peruano ejecutó el 85 % del presupuesto nacional de prevención en 2025 —más de S/ 2500 millones—, pero Piura se percibe más vulnerable que nunca. La paradoja revela que el problema no es la falta de gasto, sino la brecha entre cifras nacionales y obras locales.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) certifica que en 2025 se ejecutaron S/ 2 mil 579 millones 771 mil 875 de los S/ 3 mil 36 millones 280 mil 751 disponibles para reducir la vulnerabilidad y atender la prevención de desastres (Programa Presupuestal 0068 ).
El nivel de ejecución fue 85 %, un porcentaje alto en comparación con otros sectores. En términos macroeconómicos, el Estado puede mostrar que “sí se gastó” y que la prevención tuvo recursos históricos.
En paralelo, la inversión pública total del país alcanzó S/ 70 mil 926.7 millones presupuestados, con una ejecución de S/ 60 mil 421.8 millones (85 %). De ese monto, solo S/ 2580 millones correspondieron a prevención, es decir, apenas el 4 % del total de inversión pública ejecutada.
Lo que vive Piura
Mientras las cifras nacionales muestran eficiencia, la realidad en Piura es distinta:
- Sedimentación y erosión: el río Piura ha perdido capacidad hidráulica; un caudal de apenas 1800 m³/s podría ser fatal para Piura Metropolitana, cuando en 2017 soportó 3400 m³/s.
- Obras inconclusas: drenajes pluviales atrasados, defensas ribereñas incompletas y calles abiertas convierten al Centro Histórico de Piura en un polvorín.
- Gestión fragmentada: ANA, Gobierno Regional y ANIN se reparten competencias sin una autoridad técnica única. Los proyectos de reconstrucción avanzan apenas al 73 %.
- Déficit de agua potable: Piura Metropolitana produce 1700 l/s frente a una demanda de 2500 l/s, con pérdidas de hasta 25 m³/s en el canal Daniel Escobar (entre Poechos y Curumuy).
La paradoja
- Nacionalmente: se gastó más que nunca en prevención.
- Localmente: Piura se percibe más vulnerable que en 2017.
- La brecha no está en el dinero, sino en la gestión territorial: los recursos no se tradujeron en obras efectivas para reducir el riesgo en la cuenca del río Piura, la más vulnerable de la costa piurana por no estar regulada (como sí sucede con el Chira, a pesar de manejar mayores caudales).
El gasto nacional muestra capacidad administrativa, pero la vulnerabilidad en Piura revela un déficit de focalización y ejecución local. La gran noticia es que el Estado sí invirtió, pero Piura sigue expuesta porque las obras clave no se completaron.
Esto abre un debate político y ciudadano: ¿cómo garantizar que el gasto nacional se convierta en seguridad real en las regiones más vulnerables?
“El Estado presume ejecución alta, pero Piura mide prevención en defensas ribereñas, cauces limpios y drenajes terminados. Si esas obras no existen, Piura Metropolitana sigue igual de frágil que en 2017. La pregunta es inevitable: ¿de qué sirve gastar más si la vulnerabilidad aumenta?”

