ERP. El Seco de Chabelo, también conocido como Seco de Chavelo, uno de los platos más representativos de la gastronomía piurana, recibió un importante reconocimiento nacional tras ser declarado por el Indecopi como Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), una distinción que protege su receta ancestral y fortalece el desarrollo cultural, turístico y económico de la región.
El reconocimiento fue otorgado en una ceremonia realizada en la Municipalidad Provincial de Piura, donde el presidente ejecutivo del Indecopi, Juan Carlos del Prado Ponce, junto al director de Signos Distintivos, Sergio Chuez Salazar, entregaron la distinción a 25 cocineros piuranos, considerados guardianes de esta emblemática tradición culinaria. En el acto también participaron el alcalde provincial de Piura, Juan Francisco Cevallos López, y otras autoridades locales.
Durante la ceremonia, el titular del Indecopi destacó que esta certificación representa mucho más que la protección de una receta tradicional. “La ETG no solo protege una receta, también resguarda la memoria colectiva y una herencia culinaria transmitida de generación en generación, que forma parte del alma y la identidad del pueblo piurano”, expresó.
Asimismo, resaltó el valor cultural del plato, señalando que el Seco de Chabelo representa el orgullo de Piura, la creatividad de su gente y una tradición gastronómica que ha trascendido el tiempo, reuniendo a las familias alrededor de la mesa.
Con este reconocimiento, el Seco de Chabelo se convierte en la tercera Especialidad Tradicional Garantizada de Piura, junto a la Sopa de Novios, según la tradición de Cura Mori, y la Malarrabia de Catacaos. Además, pasa a integrar la lista de nueve especialidades reconocidas a nivel nacional.
El Indecopi explicó que esta distinción permitirá preservar las técnicas, ingredientes y saberes ancestrales que caracterizan al plato, cuya preparación mantiene elementos tradicionales desde hace décadas. Entre sus ingredientes principales destacan el plátano verde, carne de res seca y/o fresca, ají amarillo, ají panca, ajo, cebolla, culantro, chicha de jora y especias; además del uso de utensilios tradicionales como el batán, el mazo, cucharas de madera y la paila de hierro.
Según registros históricos y la memoria oral, el Seco de Chabelo se prepara desde la década de 1960, aunque su origen podría ser aún más antiguo, cuando inicialmente era consumido como un piqueo típico de la región.
Finalmente, el Indecopi señaló que este reconocimiento no solo busca proteger el patrimonio gastronómico piurano, sino también impulsar nuevas oportunidades económicas para restaurantes, productores, emprendedores y pequeños negocios vinculados al turismo y la cocina regional, beneficiando a cientos de familias.
Con esta declaratoria, el Seco de Chabelo reafirma su lugar como uno de los mayores símbolos culinarios del norte peruano y un orgullo de la identidad piurana.

