Benedicto Jiménez: Un héroe caído en desgracia

Reportajes
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

ERP. "Este es un show mediático del Ministro" gritó Benedicto Jiménez cuando era conducido por sus captores. Una imagen diferente a lo habitual; cabello negro y sin bigote; un DNI con nombres y apellidos diferentes, muestran el ocaso del héroe que contribuyó a la captura de Abimael Guzmán. Hoy, Benedicto Jiménez, deberá responder por los delitos que habría cometido como parte de la red de corrupción que lideraría Rodolfo Orellana.

Respecto de Benedicto Jiménez, se escuchó siempre reclamar la gesta que llevó a la captura del terrorista Guzmán. Si miramos en retrospectiva, el general Ketin Vidal fue considerado el artífice; los merecimientos y reconocimientos no llegaron a Jiménez; su rol aun considerándolo importante fue opacado por la figura de Vidal. Producto del encono no disimulado en que devino los usufructos de la acción policial del 92; lo llevó a cuestionar al ex jefe de la DINCOTE y éste lo enjuició por injuria, difamación y calumnia y fue la primera vez que cambió su rostro.

Pretendió ingresar a la política y no tuvo éxito. Después, derivó al campo del periodismo y según las acusaciones, desde la publicación "Juez Justo", se dedicaba a amedrentar a magistrados que se oponían a las actitudes vedadas de Rodolfo Orellana.

Son sus vinculaciones con Rodolfo Orellana, los actos que lo condenan. Es su fuga tras la prisión preventiva la que hace mediático su caso. Su captura, fue un distractor y llegó en el momento justo para amenguar los cuestionamientos contra el Ministro del Interior. En tanto, Rodolfo Orellana, y Martín Belaúnde, siguen prófugos y sin pistas que indiquen su captura.

Entender la mutación de Benedicto Jiménez no es simple. Para los políticos que han declarado sobre su captura, los sentimientos son encontrados. Lideró el grupo especial que participó en la "Captura del siglo" y el Estado y todos los peruanos deberían estar agradecidos; sin embargo, fue el héroe ninguneado y que después transgredió la norma social y la legalidad, para culminar entre rejas y alegando inocencia.

Ketín Vidal, fue entrevistado en Caretas antes de este suceso y quizá su respuesta diga mucho "Yo diría que él se la buscó. Pero eso no quiere decir que no me cause un poco de tristeza, porque ha trabajado bajo mis órdenes. A veces el afán bolivariano de brillar, de traspasar los límites normales, de trascender, lo lleva a uno a veces a elegir caminos no muy adecuados como en los que él ha incurrido. Es muy triste".

El congresista Daniel Mora Zevallos afirmó que la captura de Benedicto Jiménez es una "gran noticia" para el país y que el ex coronel PNP tiene mucho que responder. Asimismo se refirió al prófugo empresario Rolando Orellana. Sin embargo, en la búsqueda de equidad y justicia, los esmeros y el trabajo de inteligencia debe ir más allá y comprender a quienes se encuentran implicados.

No es la primera vez que sucede un caso de esta naturaleza; el mismo Alejandro Toledo, se encuentra en esa dualidad del pasado y del presente; de la moralidad y la sospecha; lo que demuestra que la honestidad es tan precaria, que en cualquier momento puede sucumbir. Lo sucedido con Benedicto Jiménez, es una lección que la historia registrará tanto como lo hizo con la captura de Abimael Guzmán. En tanto, Orellana sigue prófugo, y Martín Belaúnde igual.

Pristina 255