ERP/Por Nelson Peñaherrera Castillo | @nelsonsullana. El dengue ha vuelto a golpear con fuerza en la subregión Luciano Castillo Colonna. Mientras los casos se disparan en los distritos de Sullana y Tambogrande, la ejecución del gasto en toda la región Piura para prevenir esta enfermedad se mantiene rezagada. El resultado: ciudadanos expuestos en corredores urbanos, rurales y turísticos donde el virus avanza sin freno.
Los documentos oficiales de la Dirección Subregional de Salud Luciano Castillo Colonna (SRS-LCC) muestran un ciclo epidémico oscilante:
• 2023: 33 mil 39 casos acumulados.
• 2024: 14 mil 720 casos (descenso evidente).
• 2025: 320 casos (caída drástica).
• 2026 (enero–marzo): 538 casos, ya superando todo el año anterior.
La caída de 2025 generó una falsa sensación de control. El rebrote precoz de 2026 revela que la vigilancia y prevención se relajaron, y que el virus encontró terreno fértil para expandirse. Especialistas de la entidad explicaron durante los últimos nueve meses que la causa son las condiciones sanitarias en las que vive gran parte de la población, y cuyas soluciones escapan a su competencia.
La SRS-LCC tiene jurisdicción en las provincias de Ayabaca, Paita, Sullana y Talara, y los distritos de Las Lomas y Tambogrande.
¿Cómo se ha diseminado el dengue?
En lo que va de 2026, 23 distritos notificaron casos. Cuatro concentran el 69% del total:
• Sullana (44%)
• Tambogrande (13%)
• Bellavista (5%)
• Los Órganos (5%)
Revisando los datos accesibles libremente, notamos que no se trata de islas conteniendo sus propios casos sino de territorios articulados… por carreteras:
• Eje principal Sullana–Tambogrande
- A su vez, presenta estos sub-ejes: Sullana–Cieneguillo, Tambogrande–Cruceta, Tambogrande–Malingas, Sullana–Somate. Si lo ponemos en el mapa, veremos que su conector principal es la carretera Sullana-Tambogrande, y luego los ramales del Alto Chira, y las de Tambogrande a todos sus caseríos.
- Corredores urbano-rurales que conectan barrios populares con caseríos frutícolas.
• Área metropolitana Sullana–Bellavista
- Continuidad urbana con Santa Teresita y Cieneguillo Norte, reforzando la expansión metropolitana de la enfermedad.
• Foco costero independiente: Los Órganos
- Incidencia más alta de la subregión (185.8 por 100 mil casos).
- Circuito turístico con Vichayito como polo VIP, lo que implica riesgo de dispersión nacional e internacional debido a su población flotante más que residente.
Espacios productivos bajo amenaza
Otro dato inquietante es que las poblaciones con mayor vulnerabilidad son las mujeres y quienes ya están aportando a la economía local.
• Sexo: Predominio femenino (53–54%).
• Edad: Jóvenes y adultos de la PEA concentran más del 56% de los casos.
• Impacto social: Afectación en barrios urbanos populares y zonas rurales frutícolas, donde la movilidad laboral y comercial es intensa.
Más del 90% de los casos son probables, sin confirmación laboratorial. Esto refleja una limitada capacidad diagnóstica en los centros de salud de los focos críticos (Comunidad Saludable en Sullana, Cruceta y Malingas en Tambogrande, Bellavista, Los Órganos).
¿Cómo el nivel regional afecta al subregional?
La Contraloría General de la República ha advertido, el 30 de marzo, sobre la baja ejecución del gasto regional en la prevención del dengue: 5.4% al 17 de marzo cuando, según los estándares del Ministerio de Salud y del Ministerio de Economía y Finanzas, debía estar al menos por el 20%. La conexión con la crisis es directa:
• Explica la brecha diagnóstica (92% de casos probables en la SRS-LCC).
• Explica la limitada capacidad de respuesta en los centros de salud.
• Muestra cómo la falta de inversión regional se traduce en brotes mal controlados en territorios específicos.
El rebrote de dengue 2026 en la Subregión Luciano Castillo Colonna no es solo un fenómeno biológico: es el reflejo de un sistema territorial integrado donde el virus avanza por carreteras, valles frutícolas y circuitos turísticos, mientras la respuesta institucional regional se queda corta por falta de ejecución presupuestal.
La curva de casos sube, la curva de gasto baja. Esa es la imagen que sintetiza la crisis: un rebrote que se expande por corredores urbanos y rurales, mientras los recursos para enfrentarlo no llegan a tiempo ni al lugar donde más se necesitan.

