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Edita Guerrero o la retroalimentación de la pena (III)

Piura
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edita guerrero neira1ERP/N.Peñaherrera. Los mensajes de Corazón Serrano

¿Qué nos vende la música que difunde el grupo Corazón serrano?

Primero, tendríamos que conocer algo de este conjunto que nació a mediados de la década de los '90, cultivando una fusión novedosa, la cumbia sanjuanera o la combinación del ritmo típicamente colombiano con el sanjuanito ecuatoriano.

El sanjuanito es ampliamente escuchado en la provincia de Ayabaca. La familia Guerrero Neyra, propietaria de la agrupación, es natural del caserío de Bellavista de Cachiaco, distrito de Pacaipampa, Ayabaca.

Si bien migró al actual 26 de Octubre, en la ciudad de Piura, como muchas familias de origen andino han logrado mantener sus tradiciones vivas y hacerlas manifiestas durante sus celebraciones, a juzgar por varios videos difundidos por la prensa.

Corazón Serrano mantuvo viva la cumbia sanjuanera durante su primera década de vida, para comenzar la incorporación de ritmos gruperos, género ampliamente cultivado en México, donde es una de sus principales industrias.

Desde sus primeros éxitos como 'Alitas quebradas' o 'El escritorio' (que fueron los que yo escuché por primera vez en 1997), hasta actuales como 'La borrachita' o 'Díganle', hubo una constante: la melancolía y el dolor evidente o agazapado por el amado ausente.

Durante un panel radial, el 8 de julio, el periodista Juan Manuel Reyes contó haber asistido a un concierto de Corazón serrano y notar un alto consumo de cerveza además de expresiones emotivas de tristeza (gente llorando en avanzado estado de ebriedad).

Si bien el grupo tiene fanaticada en las ciudades, su principal mercado es el sector rural. Una persona en un caserío de Tambogrande nos contó que en una fiesta con otro grupo lograron venderse hasta 300 cajas de cerveza, lo que, al costo actual, produce una venta bruta superior a los 12 mil soles (más de US$ 4200). Todo en una sola noche.

Documentos de CEDRO, una organización sin fines de lucro dedicada a la concienciación contra el uso y abuso de drogas, explican que la cerveza es un neurodepresor, es decir, una sustancia que acentúa las sensaciones negativas, como la tristeza.

Imaginemos una persona con una tristeza contenida, que escucha música triste y que ingiere una sustancia que incrementa la tristeza. Por lógica, la única reacción posible sería mayor tristeza.

Por cierto, médicos y médicas coinciden en que la tristeza vulnera el sistema inmunológico por una menor secreción de hormonas que nos dan la sensación de bienestar, como la oxitocina o la dopamina.

Pero, como también es lógico, es imposible vender la tristeza como algo concreto. Quiero decir, nadie va a una tienda y pide dos kilos de tristeza, mas su esencia está en el aire.

Entonces, ¿qué objeto concreto permite vender la tristeza? ¿Qué tal, la cerveza?

En comunicación social sabemos que los mensajes tienen dos niveles: el denotativo, lo que se dice, y el connotativo, lo que se quiso decir. Y también sabemos que en la mayor parte de casos, la connotación está ricamente más cargada que la denotación.

Si cuando construimos mensajes cuidamos ambos niveles, nos podemos asegurar que el efecto en el público pueda predeterminarse, especialmente si contamos con que jamás puedan advertirse tales mensajes (o no de primera mano).

El estado de alerta se vulnera cuando la mente no se prepara para todas las posibilidades de reacción ante un estímulo concreto. ¿Hasta qué punto un productor o una productora musical sabe esto, de tal manera que consiga vendernos algo más que melodías, armonías y acordes?

Mejor dicho, ¿existe la intencionalidad de que, a través de la cumbia, se nos esté vendiendo algo pernicioso?

Si retomamos el segmento objetivo que escucha cumbia, observaremos que su fuente de aprovisionamiento es la radio o la piratería fonográfica. En ambos casos, el grupo o artista (incluso el compositor) ganan nada o casi nada.

El negocio –lo dicen varios y varias artistas- está en los conciertos donde la música no es lo único que la gente consume, como el periodista Reyes lo anotó.

Pregunta que dejo a los 'marketeros': ¿la cumbia nos induce a comprar más cerveza, y consumirla? ¿Y a cuenta de qué: generar más tristeza?

Es probable que luego de leer esto, tengas una de estas reacciones: escepticismo completo ("lo que dices es absurdo"), alerta primaria ("voy a tener cuidado con lo que la cumbia me dice"), indiferencia ("es solo música") o rechazo ("lo que dices es totalmente inconsistente").

En todos los casos, ya activé tu estado de alerta. Y posiblemente se active más tras leer lo que viene.

Como dije al inicio, pedí a la gente que me sigue por redes sociales que me comparta las canciones de Corazón serrano que más les gustan o les llaman la atención.

Mi intención fue escuchar cada una y analizarla en función del mensaje primario y el mensaje oculto (metamensaje).

Las canciones que entraron a esta suerte de 'ranking' fueron (en orden alfabético): 4 Mentiras, Con la misma moneda, Decidí vivir sin ti, Díganle, y La borrachita.

Quiero aclarar que mi análisis es totalmente personal y puede ser discutible por otro u otra profesional que los examine. En todo caso, me parece saludable que abramos un debate al respecto.

- 4 Mentiras: Una chica deja a un chico por continuas infidelidades. (frustración, desencanto)

- Con la misma moneda: Una chica se venga de la infidelidad de su enamorado siendo infiel. (Venganza)

- Decidí vivir sin ti: Una chica abandona a su enamorado tras haberlo amado tanto y recibir sufrimiento como pago. (Necesidad de libertad debido a violencia)

- Díganle: Una chica desea que el amor que la dejó sepa que aún no lo olvida. (Necesidad de compañía, miedo a la soledad)

- La borrachita: Una chica se alcoholiza para olvidar a su amado que le hizo mucho daño. (Manejo de la frustración, tóxicodependencia)

Como se aprecia, lo que tenemos tanto en los mensajes evidentes como en los metamensajes es un espíritu atormentado por fracasos y un mal manejo de la frustración que éstos generan.

Indiqué que una "chica" es la protagonista porque es una mujer quien interpreta los temas. Habría que analizar los temas interpretados por varones y qué pasaría si los temas del 'ranking' son interpretados por varones.

Por supuesto que estamos pensando en los impactos de los mensajes en el público. Me pregunto cómo se manifestarían a nivel de la persona que tiene que transmitirlos., es decir de quien los interpreta.

En el caso puntual de edita Guerrero, este aspecto queda fuera de mi reflexión, puesto que entra en el campo de sus propias condiciones preexistentes de salud mental, y cómo éstas la dispusieron para ser una potencial víctima de un crimen que no ha sido legalmente probado al momento de escribir este trabajo.

Tanto la Psicología como el Derecho no son parte de mi competencia profesional.

Sin embargo, considero que ignorar los aspectos del mensaje como contribuyentes a incrementar o reducir los aspectos anteriormente mencionados permitirían análisis laxos y descontextualizados.

Recordemos, como dije al inicio, que la conducta humana tiene respuestas multiaxiales.

Aún así, desde mi punto de vista, pienso que la reiteración de estos mensajes por la continua interpretación o audición en ensayos, reproducciones y conciertos sí pudieron haber retroalimentado la personalidad de edita Guerrero, lo que desencadenó en un hecho alegadamente violento, siempre que se pruebe legalmente.

Y como me lo observó otra colega, sería injusto decir que solo las canciones de Corazón Serrano son capaces de retroalimentar sentimientos y conductas perniciosas para una persona que pudiera tener condiciones negativas preexistentes de salud mental.

En realidad, si revisamos el resto de música del mismo género (cumbia) y de otros géneros pudiéramos identificar muchos de estos mensajes evidentes y metamensajes negativos que, más que vendernos música, quizás nos estén vendiendo estilos de vida que nos perjudican, como el consumo reiterado de cerveza u otro producto/servicio a determinar.

En mi opinión, la clave para reducir nuestra vulnerabilidad a estos mensajes está en activar nuestro estado de alerta. Además pienso que la otra clave es conocer cuál es el estado actual de nuestra psique, y cuáles son las condiciones a las que es proclive (Continuará...).

EN LA CUARTAPARTE:¿Por qué preferimos las canciones de desamor? ¿Hay algo malo en nuestro concepto de 'amor'?

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