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Sullana le rinde homenaje hoy al autor de Alma, Vida y Corazón

Sullana
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Adrian FloresSullana. Hoy domingo 23 de agosto, el Concejo Provincial de Sullana rinde homenaje a uno de sus más connotados hijos, a Adrián Flores Albán, compositor que vio la luz de la vida en esta tierra de Carlos Augusto Salaverry y de Guillermo Riofrío Morales, como lo fue de Ildefonso Coloma y de Juan José Farfán, y adoptada por Pedro Miguel Arrese. Don Adrián estará hoy diciendo "Que viva Sullana mi tierra natal" en el salón Carlos Augusto Salaverry, y previamente izará la bandera de Sullana en la Plaza de Armas, correspondiendo la semblanza del autor, a Luis Ernesto Mendoza Ramírez, presidente de la Asociación Cultural Tallán.

Cuando éramos niños mis padres cantaban en nuestra casa, uno de los temas que era una de las melodías que más he escuchado en mi vida, ALMA CORAZÓN Y VIDA, y fue desde aquellos años, en que el nombre de su autor se quedó para siempre en mí, ya que mis padres sabían distinguir entra las canciones de Adrián Flores Albán y las de Pedro Miguel Arrese Arismendiz, poco después las escuché en radio Sullana, en radio Progreso, y en cuanto programa radial se sintonizaba en mi casa.

Todos los sullaneros estaban orgullosos del tondero La Perla del Chira, de Alma mía, y de Alma Corazón y Vida, tres canciones que están en la memoria de los sullaneros de ayer, y que siguen siendo cantadas por los sullaneros de hoy, amén que se escuchan por todo el mundo.

Piura es tierra pródiga en compositores, no hay quien diga que no, y que dentro de este escenario, Sullana se destaca tremendamente, es más cierto todavía. A Adrián Flores Albán, sullanero, el más universal de los compositores de Piura, le bastó una de sus melodías, la inmortal "Alma, Corazón y Vida", para ser considerado uno de los poetas de la música, más populares en el Perú.Decimos que es el más universal de los compositores piuranos porque ALMA CORAZON Y VIDA, su inspiración grabada en los años cincuenta por Los Embajadores Criollos, cuyo disco exponemos en este artículo, luego fue internacionalizado por Los Panchos, Rafael y Django, y cantado por todos los conjuntos criollos a nivel nacional, y por cantantes peruanos que se enamoraban del tema.

Adrián Flores Albán, nació en Sullana, en la tierra de gran calor humano, como dice don Luis Cruz Merino, el 8 de setiembre de 1926, tierra a la que por tanto querer le compuso QUE VIVA SULLANA, uno de los grandes himnos criollos que tiene mi amada ciudad, en la que yo nací hace 60 años. Yo era muy niño cuando escuché por primera vez los nombres de Adrián Flores Albán y de Pedro Miguel Arrese, a este último lo escuché cantar, conversé con él, así como conversé largamente con Guillermo Riofrío Morales, el autor de “La Perla del Chira”.

Don Adrián es hijo de José Eusebio Flores y de doña Felicita Albán, y desde muy pequeño le gustó cantar, era cotidiano verlo rasgar las cuerdas de la guitarra, y de acuerdo a la versión recogida por Martín Garay Seminario, compuso su famoso vals "Alma, Corazón y Vida", a raíz de la experiencia de un amor imposible, una chica muy bella y aspirante a otro estrato socioeconómico, a la que dedicó y cantó una canción en la que con humildad franciscana, le ofrecía su Alma, su Corazón y toda su Vida". Esto fue en 1949 y Adrián, joven de 23 años, se hallaba en amores con una sencilla muchacha, la que por presiones económicas, se vio obligada a aceptar en matrimonio a otro joven con ventajas económicas, fue la decisión de ella, lo que inspiró la letra y música de Alma Corazón y Vida. Su famosa canción, que empezó a escucharse en las chicherías de Sullana, y en algunos lugares de Lima, posteriormente se incluyó en el repertorio de Los Embajadores Criollos, iniciándose una popularidad que no acaba, dándole la inmensa fortuna de sentirse entre todos los que aman al Perú y a la música criolla.

Flores Albán, es autor de otros temas criollos, ya mencionamos "Que viva Sullana", cuya letra nos hace imaginar a la ciudad en sus comienzos, a ese embrión urbano de fines del siglo XVIII, que le movió a cantarle, como dice la letra, “con aire español”. Para él, Sullana es una tierra incomparable, lo mejor que hay en el norte, con una hermosura sin igual, para el compositor el Chira, las palmeras verdes, la experiencia del triunfo nacional de los sullaneros en 1936, lo llevaron a sintetizar lo vivido, diciendo que “lo mejor que hay en el norte, por su ambiente y su deporte, es Sullana, si señor”.

La primera vez que escuché, “Como una visión", no pude más que quedarme callado por la profundidad de la letra, y mucho más cuando pude apreciar la sensibilidad de la inspiración, la figura de una mujer refrescándose en la arena de la playa, y que al ponerse de pie, dejó su huella, la figura que le movió la inspiración, para tejer la letra y la música, de una de las más logradas composiciones por autor alguno. Si Adrián Flores Albán hubiese nacido en otro país, otra hubiese sido su fortuna, otro su porvenir, retrocediendo hasta su juventud, mejores horizontes le hubiesen prodigado la comodidad, que un genio como él merece. a los 10 años quedó huérfano de padre, pero ya llevaba con él, el espíritu del compositor, y de haber tenido mecenas en Sullana o Piura, “otro gallo le cantará”. Flores Albán se enfrentó solo a la vida que ofrecía pocos oportunidades para los menos favorecidos económicamente. Su infancia transcurrió en su tierra , Sullana, en el barrio de Huangalá Chiquita, hoy bellavista.

Las composiciones de Flores Albán han transpuesto nuestras fronteras. Han ido más allá de la música criolla incursionando en otro tipo de géneros como baladas, música de testimonio, componiendo "Paseo Incaico", "Arrullo", "Nuestro amor", y otros tantos temas que nos mueven las fibras del alma. Para Martín Garary Seminario, muchos de los temas inéditos, son tan buenos, y mejores que los que conocemos. Flores Albán seguirá siendo un notable compositor, para el orgullo de Sullana, de Piura, del Perú, y de todos los que como ciudadanos del mundo lo conocen a través de sus composiciones grabadas que se escuchan por todo el globo terráqueo. Todos sus hijos, familiares, amigos y todos los sullaneros en especial, lo tienen consigo mismos, con alma, corazón y vida. Otros temas suyos son: Pobre Ramón, ¡Que viva la vida, carajo! , Hacia otro mundo, para que recuerden y otras que llegan a pasar el número 100, siendo un gran número inéditas.