La salud pública: Las acciones pendientes para resolver el déficit y baja calidad de los servicios en la región Piura

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ERP. Las 8 provincias de Piura tienen establecimientos de salud, pero de baja capacidad de resolución y en muchas oportunidades con deficiencias presupuestales y financieras que impiden que haya una prestación efectiva en materia de salud de las personas. Más allá de estadísticas y otros aspectos, sabemos que nuestra región se encuentra muy rezagada en comparación con similares del país y eso desdice de quienes adoptan decisiones.

En el año 2004 el Ministerio de Salud reclasificó los establecimientos de salud en función del número de camas hospitalarias. De esta reclasificación se determinó como hospitales, aquellos establecimientos con más de 10 camas hospitalarias, y como centros de salud aquellos que tienen menos de 10 camas hospitalarias; esta clasificación obedece al ámbito del Ministerio y Dirección Regional de Salud.

Si considerados este detalle, en la región tendríamos 33 hospitales, 178 puestos de salud y 361 puestos de salud, lo que hace un total de 361 establecimientos en el año 2015. Más, esta cifra esconde algunas realidades que son más duras y frías en lo referente a Piura y que conlleva a la baja calidad del servicio, inatención de los casos complejos, sobrecarga de las instalaciones existentes, limitada atención médica y sobre todo falta de especialistas.

En realidad existen motivos para estar en estas circunstancias, y se observa cuando verificamos los cambios de indicadores en sentido negativo. En efecto, en el año 2000 la región contaba con 1418 médicos por habitante, relación que se ha ido reduciendo año a año, hasta encontrarnos en 1023 médicos por habitante en el 2015. Es decir, el tema no es nuevo y se debe a la inacción de quienes deberían haber actuado para revertir esta tendencia.

Para una población que va creciendo significativamente, la prestación de servicios no puede anquilosarse. Se necesita planificación para saber cómo serán nuestros servicios en el futuro y es lógico entender que deben ser mejores que el presente. Si consideramos el Censo de Población del 2007 Piura es el segundo departamento en densidad demográfica, y si tomamos como referente las proyecciones estadísticas, nos indican que estamos en el tercer lugar.

Al margen de ubicación, lo cierto que somos un departamento altamente poblado y que merced a ello, se le debe dar atención preferente mediante una política de Estado que defina como prioritario el sector Salud.

“Solo 5 de los 49 países clasificados por el Banco Mundial como países de ingresos bajos superan el umbral de los 23 médicos, enfermeras y parteras por 10 000 habitantes, cifra que la OMS ha establecido como mínimo necesario para prestar servicios esenciales de salud materna e infantil. La Estrategia Mundial de Salud de la Mujer y el Niño que ha elaborado las Naciones Unidas da prioridad a esos 49 países” indica un informe de Organización Mundial de la Salud al analizar el cumplimiento de los objetivos del milenio.

Luego agrega que “Los países que no superan el mencionado umbral tienen dificultades para prestar una asistencia cualificada al parto de numerosas mujeres, así como servicios de emergencia y especializados a los recién nacidos y a los niños pequeños. Esto repercute directamente en la mortalidad de las mujeres y los niños”.

Y esta desatención lamentablemente tiene rostro humano, porque los casos están referidos a personas que requieren que haya un sistema sanitario que cumple a cabalidad con la atención primaria de la salud, pero igual que tenga la certidumbre que se encontrará la función rehabilitadora y recuperativa. Un solo ejemplo en Piura, permitirá definir la gravedad de las consecuencias.

Uno de los aspectos más preocupantes, es que haya muertes maternas por embarazo y resulta increíble que con todos los avances de la ciencia, de la tecnología e infraestructura, haya una cantidad sostenida de las mismas; si en el 2000 hubo 41 muertes en la región Piura, la cifra casi se mantiene inalterable en el 2015 con 41 muertes maternas.

Al 205 los casos de cáncer eran menos a los que se registran en los años posteriores (580 en el 2014). Esto sin considerar las enfermedades metaxénicas que en algunos años, sobrecargan la demanda hospitalaria.

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar- ENDES, la desnutrición es otro caso que alarma a un territorio y nos referimos a menos de 5 años con desnutrición crónica. Piura, al 2010 el porcentaje estaba en 22,9%; más transcurridos los años siguientes los logros para disminuir este problema de la niñez no ha tenido mayor impacto. El porcentaje al 2015 se encuentra en 20,3% lo que indica que no existe política alguna que haya logrado éxitos favorables.

Hospitales

Sin duda los casos de alta complejidad no tienen un establecimiento hospitalario adecuado para atenderlos. Sucede diferente en Lambayeque donde se cuenta con hospitales de nivel 4 que permite recibir las transferencias de otras regiones cercanas.

Desde hace mucho tiempo, se viene reiterando la necesidad de contar con un hospital del nivel 4 en la región Piura; pero pese a todas las gestiones sigue en espera. En tanto, el nivel 3 que corresponde al Hospital Regional de Piura, es administrado por Essalud con limitantes para los que no pertenecen a esta Entidad.

En la provincia de Sullana, otra de las más pobladas de Piura, el Hospital existente se construyó en los años 60 y sigue con su capacidad instalada como si la población no se incrementara. Más aún, la desatención y el abandono estatal es generalizado que cada cierto tiempo, las noticias negativas se expanden recordándonos que debe darse énfasis a resolver este asunto.

Estudio de ubicación

En una región dinámica y boyante con la piurana, se requiere un estudio realmente actual para una mejor ubicación de hospitales y establecimientos de Salud que faciliten toda referencia y se optimice el tiempo para beneficio de la salud de los pacientes. Por el momento, observamos que toda inversión responde más a la gestión de algo, que a criterios técnicos y conveniencias estratégicas.

De acuerdo a la nueva dinámica, existen territorios que se han visto beneficiados en un proceso urbano más dinámico; sin embargo, los servicios públicos que corresponden se encuentran demasiado lentos. Los servicios de salud, son los más notorios, por su limitada expansión.