El Regional de Piura:
21 de agosto del 2009
Lima. Seguramente con la mejor intención del mundo el presidente
regional del Cusco demanda la nacionalización del gas de Camisea para
asegurar el abastecimiento del mercado interno. En sus palabras afirma
que “Si no hay reservas de gas para el mercado interno hay que hablar de
la nacionalización del gas. Las condiciones en las cuales se opera son
desfavorables para el país. Si vamos a priorizar el mercado externo y no
el interno, estamos hablando de otros intereses y ha llegado el momento
de defender el gas para los peruanos.” La República 15/08/09
En principio, coincido con la preocupación patriótica de la autoridad
regional en cuanto asegurar prioritariamente el abastecimiento del gas
natural para el mercado interno, de apostar por la integración gasífera
sobre todo del Macro Sur peruano, el de asegurar a las empresas y
consumidores un energético limpio como el gas natural a precios
razonables con un consumo eficiente. Mas ¿qué se debe hacer al respecto?
Sin embargo, cabe preguntarse: ¿Es necesario nacionalizar el gas de
Camisea y por extensión todos los hidrocarburos en el Perú para alcanzar
tales objetivos? En principio creemos que no es necesario llegar a tales
extremos en razón que el Estado es el titular, el propietario de los
recursos naturales, y adicionalmente porque no somos un gran productor
de petróleo, ni de gas, en tal sentido, una medida de esa naturaleza
ahuyentaría la inversión privada sobre todo la inversión de riesgo.
Por el contrario, somos altamente dependientes del petróleo y del diesel
importado. Se debe reconocer que de cada tres barriles de crudo que se
procesan en el Perú, dos barriles son importados y solamente uno es
producido internamente. Al respecto ver el artículo relacionado de mi
autoría “PERÚ: DÉBIL ACTIVIDAD EXPLORATORIA (1985-2009)”
En tal sentido no tendría lógica nacionalizar un sector productivo que
requiere fuertes inversiones de riesgo, y donde somos altamente
dependientes. No es el caso de Venezuela, México, Colombia y el mismo
Ecuador que son autosuficientes y mantienen fuertes empresas estatales.
En el caso del gas natural de Camisea proveniente del lote 88 debiera
existir el reconocimiento que constituye nuestra garantía para el
abastecimiento seguro y oportuno, es decir de nuestra autosuficiencia
gasífera en los próximos 20 años. Pero se requiere incentivar y promover
la inversión de riesgo que se estima por el número de los pozos
perforados de exploración. En cuanto a las reservas de gas natural y
líquidos de gas natural destinados originalmente para la exportación del
lote 56 siempre hemos sostenido que dicho proyecto debe “caminar con sus
propias reservas”, y lo que se debe renegociar al respecto es la
determinación de las regalías.
En su conjunto de los 8.8 trillones de reservas probadas de gas natural
menos de 2 trillones corresponden al lote 56 y el resto pertenecen al
lote 88. En un escenario conservador, con el crecimiento explosivo de la
demanda, con los nuevos operadores térmicos a gas natural, las
industrias que solicitan abastecimiento de gas, la petroquímica, el
gaseoducto sur andino, el crecimiento del parque automotor y consumo
residencial, etc., en total se requiere en los próximos años por lo
menos 6 trillones de pies cúbicos según estimados de la Dirección
General de Hidrocarburos (DGH). De allí, la necesidad de promover la
inversión exploratoria para descubrir nuevas reservas. En tal sentido,
debemos asumir el concepto de las reservas probadas como un concepto
dinámico en el tiempo, ello exige y supone mayor actividad exploratoria.
¡Todo lo demás es verso!
Se presume que en el Gran Camisea lotes 88, 56, 57 y 58 existirían más
de 20 trillones de pies cúbicos de reservas posibles y probables que
necesitan ser confirmados con inversiones de riesgo, que se estima por
el número de pozos exploratorios perforados: ¡De allí el imperativo de
promover la inversión de riesgo!
Los hidrocarburos son del Estado
En primer lugar, todos debiéramos recordar que los hidrocarburos en el
Perú, “in situ”, es decir en el subsuelo, “son propiedad del Estado” así
lo dispone el Art. 8 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos Nº 26221. En el
mismo sentido el artículo primero de la Ley Orgánica para el
Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales Nº 26821, señala
que “La presente Ley Orgánica norma el régimen de aprovechamiento
sostenible de los recursos naturales, en tanto constituyen patrimonio de
la Nación…”
Por tanto, no tiene sentido nacionalizar el gas de Camisea, es decir,
los recursos naturales como el gas natural y los líquidos de gas natural
son ya propiedad del Estado y patrimonio de la Nación. Esta distinción
es muy importante, pues los recursos naturales son propiedad del Estado
que son transferidos a los privados bajo determinadas condiciones en una
economía social de mercado, nos guste o no.
En el caso de los hidrocarburos, petróleo crudo, gas natural y líquidos
de gas natural el Estado a través de la empresa estatal Perupetro
transfiere a los privados la posesión, uso y usufructo de los
hidrocarburos mediante el abono de las llamadas regalías en el caso de
los contratos de licencia o regalías equivalentes en el caso de los
contratos de servicios. Es decir, el Estado transfiere la propiedad a
las empresas que explotan los hidrocarburos a cambio del abono de las
regalías.
Esta cuestión es muy importante en razón que no somos un país petrolero
sin embargo todas las empresas de hidrocarburos que están en la fase
explotación asumen el pago de las regalías. En cambio somos un país
líder a nivel mundial en la producción minera y las empresas de la gran
minería con la excepción de Southern Perú Copper, no abonan las llamadas
regalías mineras.
Es pertinente señalar que no somos un país petrolero pero todas las
empresas en la fase de explotación abonan regalías que en promedio son
el 30% del valor de la producción y que se deducen como gastos. En el
caso de Camisea, la regalía vigente por el gas natural en el lote 88 es
del 37.24%, Petro Tech en el lote Z-2B paga al Estado una regalía
equivalente del 15%, mientras Petrobrás que explota el lote X abona una
regalía superior al 35%, Petrolera Monterrico que administra el lote II
paga una tasa del 50%, y BPZ que opera el lote Z-1 frente a Tumbes abona
un 5% por concepto de regalía.
En tal sentido, sea cual fuere los niveles de las tasas de regalías
pactadas mediante los contratos firmados con Perupetro, los
hidrocarburos son propiedad del Estado hasta el punto de fiscalización
donde se valorizan los hidrocarburos y en función a dichos valores el
Estado capta las regalías pagadas por las empresas.
Por tanto, más que nacionalizar lo que por derecho es de todos los
peruanos, lo que debemos es renegociar algunos contratos donde las
regalías pactadas son extremadamente bajas como sería el caso del lote
56 (Pagoreni) donde las regalías por obtener, a los precios
internacionales del gas natural que sería exportado representaría una
fracción de las regalías que se perciben actualmente por el consumo del
gas en el mercado interno, sea en la generación eléctrica como en el
consumo industrial.
Sin embargo el rol del Estado no termina con la percepción de las
regalías, también preserva el abastecimiento del mercado interno. Así,
en lo referente a la prioridad que tiene el mercado interno se tiene que
cumplir el espíritu de la Ley Nº 27133 Ley de Promoción del Desarrollo
de la Industria del Gas Natural que en el artículo cuarto de la ley
referido a los procedimientos adicionales para la explotación de
reservas probadas de gas natural, donde en el inciso a) se expresa que
“En todos los casos el otorgamiento de derechos de explotación de
reservas probadas de gas natural, se deberá tomar en cuenta lo
siguiente: Garantizar el abastecimiento al mercado nacional de gas
natural, por un período mínimo definido en el Contrato “ ¡Esto sigue
vigente legalmente!
Por ello, el Gobierno actual tiene la obligación moral y legal de
corregir los entuertos, anomalías, bellaquerías que estuvieron detrás de
los cambios en el artículo 2 del Reglamento de la Ley de Promoción del
Desarrollo de la Industria del Gas Natural DS Nº 040-99-EM, y reponer el
horizonte permanente de 20 años para garantizar el abastecimiento del
mercado interno, donde se decía: “De acuerdo con lo dispuesto en el
inciso a) del artículo 4º de la ley “Se considera garantizado el
abastecimiento de Gas Natural al mercado nacional, cuando las reservas
probadas del Productor alcancen para abastecer la demanda futura,
determinada según lo señalado en el Contrato, para un periodo mínimo
definido en el Contrato de otorgamiento de derechos de explotación de
las reservas probadas de Gas Natural, el cual no podrá ser menor a un
horizonte permanente de 20 años. El productor podrá incrementar sus
reservas adicionando las obtenidas en nuevos yacimientos.”
Así, antes que pensar en una nacionalización de los hidrocarburos que
sería extremadamente cara para todos los peruanos por las múltiples
ataduras, sanciones y condicionalidades que nos impone el sistema
financiero, los organismos multilaterales como el FMI, el Banco Mundial,
el BID en los distintos convenios firmados de seguridad a la inversión
privada nacional e internacional.
Las regalías de Camisea
En el caso de Camisea se debe tener presente que las regalías que
percibe el Estado están explicadas en lo fundamental por la producción,
uso y consumo de los líquidos de gas natural, que mayormente se consumen
en el mercado interno como gas licuado de petróleo (GLP), nafta que se
exportan, y algo de diesel. Así, para el 2008 del valor bruto de la
producción de Camisea lote 88 y 56, un 87% del valor proviene del
consumo de los líquidos de gas natural, y solamente un 13% resultan
explicados por los ingresos de la producción fiscalizada de gas natural.
Ello se explica por los precios regulados del gas natural producto de la
renegociación con la empresa Pluspetrol Camisea llevada a cabo en el
segundo semestre del 2006 referente a la determinación del precio del
gas natural que estaban “atados” a los precios internacionales de los
petróleos industriales. En tal sentido esta nueva determinación del
precio en el gas natural ha sido un cambio más al contrato original
firmado en el 2001. De otro lado, el precio de los líquidos de gas
natural de donde proviene el grueso de las regalías tienen referentes
internacionales en cuanto a una canasta de crudos.
Por tanto, una renegociación de las regalías en especial las
provenientes por la producción del lote 88, debe tener como objetivo
sincerar los precios del gas natural excesivamente baratos con lo cual
se está “subsidiando” a las empresas eléctricas, e industriales y
promoviendo el consumo irracional del gas natural, quemándolo en plantas
eléctricas a gas natural de ciclo simple con un factor de eficiencia de
sólo 30%.
A ello debiera agregarse la necesaria renegociación contractual que
debiera hacerse por los contratos firmados en los lotes 57 y 58 donde
los titulares son Repsol/YPF y Petrobrás respectivamente. Se debe tener
presente que las regalías pactadas al amparo del decreto supremo DS
017-2003 son del orden del 5%, mientras los precios del gas natural
tendrán referentes internacionales, es decir, se regirán por el marcador
de precios Henry Hub. En otras palabras el gas barato de los lotes 88 y
56 coexistirá con el gas caro de los lotes 57 y 58 que abonarán mínimas
regalías afectando a futuro el canon gasífero para el Cusco.
Sin embargo, en la actualidad a pesar de los bajos precios del gas
natural fiscalizado, el precio de los líquidos determina que las
regalías que percibe el fisco por Camisea tenga una relevancia
fundamental en términos relativos.
Así, se puede observar la participación en el cuadro “Aporte de los
Lotes 88 y 56 en los Ingresos por Regalías Hidrocarburíferas para el
Fisco”. Estas han transitado de los 589 millones de dólares en el 2005 a
más de 1,217 millones de dólares en el 2008 y al primer semestre del
presente año suman los 355 millones. De ese total las regalías
percibidas por Camisea han representado más 33% entre el 2005 y el 2008.
Es más, al primer semestre del 2009 resultan equivalentes al 52% del
total de regalías percibidas por el Fisco a través de Perupetro. Por
ello, con esta participación porcentual de regalías ¿Es necesaria la
nacionalización?
Si a esta participación e importancia de las regalías obtenidas por los
lotes 88 y 56, se suman las fuertes inversiones privadas realizadas más
el abono del impuesto a la renta que realizan las empresas involucradas
tenemos una participación y contribución fiscal mayor. Por ello, una
nacionalización del Gas de Camisea podría ser contraproducente, algo así
como que el “remedio sería peor que la enfermedad”.

* Incluye regalías por gas natural y por LGN de ambos
lotes cuyo operador es Pluspetrol Perú Corporation. Desde septiembre del
2008 se ha iniciado la operación comercial solamente de LGN proveniente
del lote 56.
** Incluye regalías y regalías equivalentes.
Fuente PERÚPETRO
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