El Regional de Piura:
23 de abril del 2009
Piura. Causa hilaridad ver la conducta del alcalde de Sullana y del
presidente regional. Ambos se auto elogian, pese a su medrosa y
pusilánime actitud cuando se tuvo que gestionar proyectos como el eje
vial o el Alto Piura. Sin embargo, ahora no descartan medio alguno, para
hacerse notar y buscar reconocimientos inmerecidos.
Ambos tienen la misma aviesa actitud. El alcalde de Sullana, se ha
lanzado en una campaña de miles de soles, para apropiarse de la gestión
del Coliseo Cerrado, Carretera hacia El Angolo, Alto Chira y últimamente
la futura construcción del eje vial II que unirá Perú y Ecuador.
En el fondo subsiste unas ansias de continuar en el cargo, y hacer
propaganda con recursos municipales.
El otro, el septuagenario presidente regional, quien igual que el
primero se encuentra rodeado de funcionarios de dudosa calidad, cree que
a él y solamente a él le corresponde los pocos soles dados para el
proyecto de el Alto Piura. Por toda Piura se ha pintado propaganda
mencionando que gracias a García Pérez y a Trelles Lara la irrigación
del Alto Piura se hará realidad. Anteriormente pretendió cosechar lauros
ajenos, en la concesión de los fosfatos de Bayóvar.
El caso del eje vial Sullana- El Alamor se gestó en la década del 80 y
quien promocionó la idea, fue el ex alcalde de Lancones Isaías Vásquez
Morán. Reuniones en la frontera, en Zapotillo y en el mismo Lancones
crearon la conciencia de una carretera que uniría a ambos países en
menos tiempo de rutas alternas. Al suscribirse la paz con el Ecuador,
quedó inscrito este proyecto como un objetivo a lograr. Los alcaldes
provinciales Burgos Ramos con ahínco, Coco Camino y el mismo Vásquez,
siempre enarbolaron la gestión.
Igualmente, corresponde más a los pobladores del Alto Chira que a
alcalde alguno, el mejoramiento de la antigua carretera Sullana- La
Tina. El Coliseo Cerrado de Sullana tiene un nombre y ese es Juan Uriol
Tassara. Se empeñó en difundir el proyecto en diversas instancias desde
el año 94 y bregó hasta que Iván Calderón le asignó el primer
presupuesto conjuntamente con Carrasco Távara.
Carrasco ha persistido en el tiempo hasta la licitación del Coliseo. El
asunto de la localización es otra historia, pero lo cierto, sin una
persistente campaña para hacer visible una idea que impulsó Uriol, jamás
se hubiera logrado tener un presupuesto significativo y menos estar ad
portas de tener una infraestructura para promover el deporte.
Del alcalde de Sullana, no conocemos idea alguna para promover un
auténtico desarrollo. Solo vemos su aprovechamiento vivaz y criollo de
los resultados de otros; y un manejo sospechoso de los recursos
municipales. No hay programas y proyectos que nos hagan avizorar un
futuro mejor para la provincia de Sullana, excepto gigantografías
ubicadas en vías destruidas por la incapacidad y desidia municipal.
El proyecto del Alto Piura, es añejo. Trasunta la historia viviente de
don Guido Raffo Varona, todo un gestor para que se haga realidad. Él y
otros han mantenido la llama para que no haya cambio de política al
respecto. Se ha protestado cuántas veces ha sido necesario y en esa
actitud, Trelles Lara se escondió y estuvo ausente. El pueblo de
Chulucanas, con su alcalde Farias no se intimidó y en los últimos
tiempos, lideró el grupo humano que ayudado por congresistas piuranos,
permitió doblegar la posición del Ministerio de Economía y Finanzas.
Trelles Lara y Bardales Ruiz, además de apropiarse de resultados ajenos,
usan los recursos públicos para hacer propaganda. Afiches, murales,
impresos, avisos radiales y televisivos, propaganda en medios, en su
mayoría son pagados con los recursos de todos, para decirnos que ellos
son la excelsa virtud como funcionarios públicos, cuando la realidad es
diferente a lo que pregonan. Ambos esperan, aunque por ahora lo niegan
ser candidatos en las elecciones del 2010, es lo que los ánima pese a su
mediocre accionar.
Más allá de la viveza criolla que muestran, un funcionario público
elegido, tiene como misión ejercer el cargo con probidad y asumir las
responsabilidades que le corresponden en concordancia con las leyes y la
necesidad pública, y es censurable que pidan inmerecidamente
reconocimientos por haber cumplido, de ser así, con su deber. |